Las fuertes tormentas de nieve y las deserción del 90 % de sus porteadores, han supuesto las primeras dificultades de la expedición. En estos momentos el equipo espera un helicóptero que los lleve al CB.
Edurne Pasabán (Tolosa, Guipúzcoa), alpinista, de 34 años partió hacia Nepal el pasado 21 de marzo con el objetivo de coronar el Dhaulagiri (8.167 m.) uno de los "ochomiles" que le quedan a esta valiente mujer en su reto por conquistar las 14 montañas de más de 8.000 metros de la tierra.
Edurne llegó a Katmandú el pasado día 18 de marzo. Allí se encontró con Sebastián Alvaro (Director de "Al filo de lo Imposible") y su compañero de expedición Iván Vallejo (Ecuador). Además de ellos dos, la expedición está compuesta por Ferrán Latorre, Alex Chicón y Asier Izaguirre. Todos ellos buenos amigos de Edurne.
Durante los tres días de estancia en Katmandú, los habituales preparativos, gestión de permisos y la inevitable entrevista con Mrs. Elizabeth Halley, alguien muy especial en esa región.
Elizabeth Halley es la persona que gestiona todo el control de las ascensiones a las montañas de Nepal. Ella es periodista y colabora con muchas revistas especializadas del sector. "Le hemos dado toda la información que necesita de la ruta, los nombres de todos los componentes de la expedición, y nos hemos informado un poco de otras expediciones. Es una señora encantadora, yo le tengo mucho cariño", comentaba Edurne cuando les recibió Miss Halley. Puede resultar curioso que una mujer como Miss Halley –en este mundo tan duro- sea probablemente la persona que más información tenga de las expediciones, ascensiones y rutas que hay en Nepal
Antes de partir al campo base, Edurne y el resto de sus compañeros de expedición estuvieron revisando todo el material que tenían ya en Katmandú de otras expediciones en el Himalaya: "Según los cálculos vamos a necesitar 1.500 metros de cuerda para equipar la ruta y unos 300 metros más para el día de hacer cumbre. Parte de esta cuerda ya la tenemos y la que nos falte vamos a comprarla aquí. También algunos pitones de roca que serán necesarios en parte final", dijo Edurne durante su llegada.
Antes de empezar la marcha de aproximación del campo base pudieron disfrutar de una parada muy especial en Pokara, una pequeña ciudad ubicada a las puertas de las grandes montañas. Allí, Iván y Edurne alquilaron unas barcas al atardecer y estuvieron remando un poco, para no dejar de hacer ejercicio. "Nos hemos dado cuenta de que escalar montañas se nos va a dar mucho mejor, es que no somos capaces de que la barca vaya en línea recta. Desde aquí podemos ver señoras lavando su ropa en los ríos, niños que nos saludan desde la orilla mirándonos con cara de alegría y nos hacen señas para que les saquemos fotos y luego les enseñemos su cara en la cámara, eso me llena de ilusión y doy gracias por poder estar aqui".
Después de esta parada tan reconfortante, los componentes de la expedición se plantean contratar a 115 porteadores, para poder subir los 3.500 Kg. de material (comida, material de montaña y de grabación) que han de llevar hasta el campo base.
Han caminado durante tres días hasta un campo base italiano y desde allí ha sido imposible seguir con el trekking hasta el campo base definitivo puesto que no han conseguido a todos los porteadores necesarios y las condiciones meteorológicas no son favorables.
Edurne Pasabán y el resto de la expedición esperan que finalmente un helicóptero les traslade al campo base para poder empezar la ascensión al Dhaulagiri. Edurne no estaba muy convencida de que el helicóptero pudiera llegar bien hasta ellos, "no va a ser nada fácil la operación, ya que donde nos encontramos no hay un buen sitio para que aterrice el helicóptero. No veo muy claro que pueda aterrizar, pero estos pilotos rusos son muy experimentados y conocen bien la zona, espero que puedan hacerlo"
El helicóptero, que solo puede cargar 1.000 Kg y 6 personas en cada viaje va a tener que hacer varios viajes para poder transportar no sólo todo el material, sino a las nueve personas que componen la expedición, el cocinero, los dos serpas y los ayudantes de cocina, hasta el campo base.
Todavía no ha podido recogerles el helicóptero, ya que las condiciones climatológicas siguen sin ser las adecuadas. Si el tiempo lo permite, mañana volverán a intentar coger el helicóptero para llegar al campo base. Seguimos a la espera de nuevas noticias.