El VO 70 “movistar”, barco español que participará en la Volvo Ocean Race 2005-2006, regresó esta mañana a la Ría de Vigo para asistir a una cita muy especial. En la terminal de trasatlánticos del puerto vigués le esperaba el Buque Escuela de la Armada Española, Juan Sebastián de Elcano, para hacerle entrega del pabellón español que el “movistar” enarbolará en la Vuelta al Mundo que inicia el próximo mes de noviembre, precisamente desde Vigo.
La tripulación del VO 70 “movistar” embarcó a bordo del Juan Sebastián de Elcano para asistir al acto de entrega de la bandera de España en una ceremonia breve pero muy emotiva, en presencia del comandante del Buque Escuela –el capitán de navío Luis Cayetano y Garrido–, la alcaldesa de Vigo –Corina Porro– y el alcalde de Sanxenxo –Telmo Martín–.
El comandante Cayetano y Garrido quiso recordar las similitudes entre el Buque Escuela y el “movistar”, dos embajadores de España en los mares del mundo. Por su parte, Pedro Campos –director del equipo “movistar”– destacó la historia del Juan Sebastián de Elcano, “que desde su botadura en 1927 ha realizado 10 vueltas al mundo y ha navegado más de un millón y medio de millas náuticas. Para nosotros es un honor recibir el pabellón español a bordo de un barco tan emblemático como éste”.
Pedro Campos hizo entrega de una grímpola y un gallardete del Real Club Náutico de Sanxenxo –club por el que navega el “movistar”– al comandante del Juan Sebastián de Elcano, en recuerdo de esta jornada tan especial para el equipo.
Tras la ceremonia, la tripulación del “movistar” volvió a su VO 70 para navegar hacia la popa del Buque Escuela e izar la bandera de España, que ya ondea en lo alto del palo del barco de Vuelta al Mundo, a 32 metros sobre el nivel del mar.
Finalizado el acto, el comandante del Juan Sebastián de Elcano subió a bordo del VO 70 “movistar” para comprobar en primera persona las características del barco que logró el récord mundial de millas navegadas en 24 horas –530,19 millas– el pasado mes de abril.
Posteriormente, el “movistar” regresó a su base en el puerto de Sanxenxo con José Cusí –armador del “Bribón”– como tripulante número 11.