Hoy jueves 11 de mayo dará el pistoletazo de salida a la séptima etapa de la Volvo Ocean Race, 3.200 millas de regata hasta el puerto de Portsmouth.
Sin apenas tiempo para recuperarse de la corta pero intensa etapa a New York, la flota de la Volvo Ocean Race, se enfrenta a partir de mañana a una dura etapa por el Atlántico.
A las 17.00 GMT (19.00 hora española) dará comienzo la séptima etapa de la Volvo Ocean Race a las afueras de Battery Park. Tras el pistoletazo de salida el recorrido programado llevará a los barcos por debajo del Verazzano Narrows Bridge y el faro Ambrose antes de dirigirse en ceñida al Atlántico.
Este clásico recorrido oceánico llevará a la flota a su primer obstáculo, los Grand Banks, donde suelen ser frecuentes los bancos de niebla y en consecuencia se da una navegación de escasa visibilidad. Tras este primer escollo, el recorrido se dirige al Este hasta Newfoundland –donde se ha establecido un ice waypoint para evitar daños a los barcos, ya que las estadísticas hablan de importantes posibilidades de presencia de hielo en esta zona.
Posteriormente la flota se dirigirá al Noreste hacia Lizard, para buscar sistemas de bajas presiones y aprovecharse de sus vientos hasta la llegada a la meta volante situada en Cornwall, donde es probable que alguno de los barcos realice un nuevo record de velocidad.
Tras Lizard, la navegación será mucho más táctica hacia el English Channel. Las mareas juegan aquí un importante papel por lo que una buena estrategia podrá significar la victoria en esta regata, cuyas condiciones se complican aún más según la flota se vaya aproximando al Solent y a la línea de llegada en Portsmouth.